Cancelan la actividad que preparaban los negacionistas para la Feria del Libro
Por Luciana Bertoia
En la Feria del Libro no habrá lugar para una actividad que niegue los crímenes de las dictaduras argentina y uruguaya ni que reivindique a los represores como presos políticos. Después de que Página/12 publicara que se anunciaba una actividad de corte negacionista, la Fundación El Libro decidió darle de baja. En 2018, también habían intentado usar el evento de impacto internacional para presentar un documental que impugnaba el proceso de justicia en la Argentina.
Hace días circulaba en redes sociales una convocatoria para una mesa redonda sobre los derechos humanos y el Estado de derecho en los países del Río de La Plata. El evento estaba fijado para el 4 de mayo a las 19.30. El título buscaba que cualquier desprevenido pensara que se trataba de algún encuentro para pensar estrategias contra la impunidad. Sin embargo, lo auspiciaban los familiares de quienes se presentan como “prisioneros políticos” del Uruguay –léase detenidos por crímenes de lesa humanidad–. Del lado argentino, estaba como uno de los convocantes la Unión de Promociones, que se creó en 2005 en la víspera de la reapertura de los juicios y, desde entonces, se dedicó a denostarlos.
Después de una consulta de este diario, la Fundación El Libro es comunicó a quienes habían alquilado la sala que no podrían llevar adelante la actividad porque no se condice con su estatuto, respetuoso de los derechos humanos y del ejercicio democrático. De hecho, la edición de este año estará dedicada a la celebración de los 40 años de democracia en la Argentina.
Según el anuncio que circulaban las organizaciones pro-impunidad, se esperaban presentaciones de los escritores José D’Angelo y Álvaro Alfonso. Si bien no se mencionaban cuáles serían los libros que serían compartidos con el auditorio, se sabe que la última obra publicada por D’Angelo es La estafa de los desaparecidos: mentiras y millones.
D’Angelo había intentado presentar esa publicación en la Biblioteca del Congreso en marzo pasado, días antes de que se conmemoraran los 47 años del golpe genocida. El libro, que habla del “mito de los desaparecidos”, transita por la lógica de que los derechos humanos son un “curro”, como instaló Mauricio Macri durante la campaña que lo llevó al gobierno del país en 2015.
En su currículum, D’Angelo se presenta como un militar retirado. En 1989 participó de la represión a la toma del cuartel de La Tablada, donde se aplicó la misma metodología que en la dictadura: torturas, secuestros, ejecuciones y desapariciones. Fue también parte del sector carapintada que atentaba contra las autoridades democráticas. Desde que en 1993 le dieron la baja, fue la cabeza de publicaciones de claro tinte “procesista”.
Alfonso es un periodista uruguayo que publicó una docena de libros sobre la dictadura en la República Oriental. Uno de sus últimos intereses son las reparaciones o pensiones que paga el gobierno a las víctimas de la represión –en sintonía con los escritos de D’Angelo–.
Como moderadores de la “mesa redonda” figuraban los escritores Nicolás Márquez y Mercedes Vigil. Márquez es un influencer de la “memoria completa” vernácula. Días atrás celebró en sus redes sociales la alianza entre Ricardo Bussi –hijo del genocida Antonio Domingo Bussi– y Eduardo Bolsonaro, vástago del expresidente ultraderechista brasileño.
Vigil es una reconocida escritora uruguaya que integra el Foro de Montevideo y,en los últimos tiempos, fue una de las voces que reclamó la liberación de los represores que están presos. En noviembre de 2021, acudió a una reunión con el presidente Luis Lacalle Pou para pedir la prisión domiciliaria para los mayores de 65 años.
Repudios
Después de la publicación de Página/12, Abuelas de Plaza de Mayo se puso en contacto con los organizadores de la Feria del Libro para pedirles que se pusieran firmes ante una nueva provocación. «Nuestra historia nos exige ejercitar el Nunca Más cotidianamente. El negacionismo del terrorismo de Estado es un límite. No debemos permitir que se traspase», expresaron desde la organización que preside Estela de Carlotto. En Abuelas se quedaron muy conformes con la respuesta que recibieron por parte de la Fundación El libro.
Desde la mesa de organismos también hicieron llegar una nota para expresar su preocupación por el evento que organizaban los sectores pro-impunidad.»Hemos tomado conocimiento de que en la programación de la Feria figuraría un acto que tememos lesione los valores éticos y democráticos que sin duda guían a vuestra institución», dice el texto que lleva las firmas de Madres de Plaza de Mayo -Línea Fundadora, Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), la Liga Argentina por los Derechos Humanos (LADH), la Comisión Zona Norte, Buena Memoria, Familiares de los 12 de la Santa Cruz, Fundación Memoria Histórica y Social Argentina, entre otros.
Por su parte, la Red de Trabajadores y Trabajadoras de Espacios de Memoria también se sumó al rechazo del evento que promocionaban espacios como Justicia y Concordia. «La actividad propuesta como ‘mesa rendonda’ en la que se denomina a los genocidas condenados como ‘presos políticos’ no es más que un intento por borrar los crímenes de lesa humanidad y quitarle legitimidad a la lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia».
Fuente Pagina 12
