Conflicto Rusia- Ucrania
Por Luis Moreno
Lo de Ucrania es un estudiado montaje de provocación y extorsión a Rusia, por parte de EEUU. La base principal del actual conflicto son cuestiones de negocios e intereses comerciales norteamericanos en Europa, relacionado con el gigantesco gasoducto que Rusia construyó y llega a Europa con precios mucho más bajos, que el de las empresas norteamericanas y europeas. Empresas comercializadoras de energía, que durante y luego de la pandemia, han llevado el precio del gas y la luz a tarifas impagables para la población, logrando acumular ganancias siderales y creando crisis sociales y desestabilización política a todos los gobiernos europeos, e inclusive al yanqui.
Uno de los hijos de Biden, el presidente yanqui, es abogado de los principales empresarios que comercializan gas en Europa desde Ucrania, empresas que han sido desplazadas por la irrupción del gas ruso.
Desde el 2014, EEUU gestó un golpe de estado sangriento en Ucrania para desplazar a un gobierno progresista y colocaron a un ex actor y comediante títere de los yanquis, secundado por un poderoso grupo de mercenarios militarizados, que reivindican a Hitler y desarrollaron masacres contra todas las poblaciones que se reconocen como parte de Rusia por idioma, cultura, economía, familia y sociedad, en particular las repúblicas de Luhanks y Donetsk, en las fronteras con Rusia, que ahora Putín decidió protejer y reconoció como independientes.

La guerra como negocio
Es necesario también contabilizar en la cuestión internacional, el enorme prestigio que adquirió Rusia con la distribución de la vacuna SPUTNIK a todos los países del mundo, quien junto a China, se convirtieron en los mayores impulsores y proveedores de la salida de la humanidad, ante el terror y la muerte masiva provocada por el COVID.
Néstor contaba que en la Cumbre de Mar del Plata, George Bush le sugirió que para dinamizar la economía hacía falta una guerra. En ese momento se convenció de acordar con Chávez para mandar al carajo el ALCA. Efectivamente las guerras son la clave del desarrollo económico yanqui.
Ante este visible retroceso de la hegemonía mundial de los yanquis, provocada por el brutal negacionismo de Trump con respecto a la pandemia, Biden se propone reimpulsar la receta que siempre utiliza EEUU para resolver sus crisis. Las Guerras.

Ucrania y revive su pasado nazi
Ucrania durante la segunda guerra mundial fue un permanente aliado de Hitler. Colaboracionistas con la SS nazi, asesinaron y enviaron a campos de concentración entre 100.000 y 150.000 judios, en la llamada masacre de Babi Yar, entre el 29 y 30 de septiembre de 1941 en adelante. También fueron criminales de guerra, asesinando a Rumanos, Húngaros, Polacos y Servios, que se identificaban con el Ejercito Rojo, que enfrentaba y luego derrotó a Hitler en Rusia.
El triunfo de los soviéticos permitió que el Mariscal Tito pueda unificar toda esa región en la llamada República de Yugoslavia y desterró durante las décadas de su existencia, el surgimiento de fascismos, nacionalismos xenófobos y discriminación racial.
Con la caída de la URSS, resurgieron estos sentimientos y luchas sangrientas, que provocaron fracturas territoriales y matanzas macabras que incluyeron violaciones masivas como método de búsqueda de supuesta pureza étnica.
La reacción de Putín hoy es de autodefensa, dado que la OTAN pretende anexar a Ucrania y colocar misiles apuntando a Moscú.
Es como si mañana Rusia o China llegaran a un acuerdo con México, para instalar bases militares en las fronteras de EEUU, apuntando misiles a Washington.
Por supuesto la escalada bélica impulsada por los yanquis, ya tiene en las cadenas comunicacionales transnacionales y en los gobiernos títeres o vacilantes y pusilánimes, a los aliados incondicionales de toda la propaganda norteamericana para difundir la victimización de los provocadores y la demonización de pueblos y gobiernos, que desarrollan su autodefensa para mantener su soberanía, independencia y autodeterminación.
