Comenzó el juicio contra Fernando Barrientos, el acusado por el triple lesbicidio de Barracas, ocurrido el 6 de mayo de 2024.
El lunes 18 inició el juicio oral por el triple lesbicidio de Roxana, Pamela y Andrea ocurrido el 6 de mayo de 2024 en el barrio porteño de Barracas. Un hecho que no fue aislado, si no que formó parte de una ofensiva de los sectores más reaccionarios, misóginos y machistas que gobernaban en ese momento y continuan haciéndolo. En la Ciudad y en la Nación, de la mano de Jorge Macri y Javier Milei. Quienes siguen negando el derecho al trabajo digno y a la vivienda. Quienes desalojan con represión y quieren aplicar la reforma laboral.
Andrea, Pamela y Roxana eran mujeres, lesbianas y pobres, y compartian, junto a Sofía, la única sobreviviente, una pequeña habitación en un precario hotel cito en Olavarría al 1600, en el sur de la ciudad. Barrientos era vecino y ya las había amenazado en reiteradas ocasiones.
Hace unos días, al cumplirse dos años del triple lesbicidio, hubo una movilización en Barracas de la que participaron diferentes organizaciones de mujeres y sectores LGBT, como la comisión de género de la asamblea barrial. Desde la Coordinadora Lesbicidios Nunca Más, por su parte, vienen organizándose en asambleas y preparan una jornada de lucha para este lunes, con radio abierta, artistas y lecturas. Buscan así visibilizar lo que pasó y darle fuerza a su reclamo para que Fernando Barrientos sea condenado de manera ejemplar por este crimen de odio. «Fue la lucha articulada la que impidió que este crimen quede como efecto de un incendio accidental, a pesar de la premura por borrar las evidencias. Se demostró la intencionalidad. ¡No fue el fuego, fue el odio!», sostuvieron desde el espacio.
En sintonía, la legisladora porteña por el FIT Andrea
D´Atri, referente nacional de la agrupación de mujeres y disidencias Pan y Rosas, había manifestado el pasado 6 de mayo pasado, en el marco de un nuevo aniversario, que «en un momento en que sufrimos tantos retrocesos, tantos ataques a nuestros derechos, tantos discursos de odio, tenemos que volver a poner en pie y convocar todo el tiempo desde nuestros lugares de visibilidad, desde nuestras bancas, desde todos los lugares donde podamos volver a convocar a que se ponga en pie ese movimiento que conquistó con su lucha, con su unidad, con sus redes de solidaridad, con sus redes comunitarias, con su acervo, estos derechos que hoy se ven atacados y estas posibilidades de hacer justicia con nuestra propia fuerza y con nuestra propia exigencia».
Desde el movimiento de mujeres y disidencias venimos de salir a la calle masivamente el 8 de marzo pasado y creemos que tenemos que multiplicar las fuerzas mucho más por Justicia para Pamela, Andrea y Roxana, y reparación para Sofía. Y para defender cada derecho que arrancamos con lucha unificada y hoy está siendo atacado.
Fuente Resumen Latinoamericano
