Menos impuestos a las empresas y más a trabajadores
El staff técnico del FMI reclama reincorporar millones de asalariados a Ganancias, subir la carga a monotributistas y también insiste en la reforma previsional
Por Juan Garriga
El Fondo Monetario Internacional le pidió al gobierno de Javier Milei una reforma tributaria con un sesgo claro: menos impuestos para empresas y sectores de mayores ingresos, y más carga sobre trabajadores asalariados y pequeños contribuyentes. El organismo reclama volver a incorporar millones de empleados al Impuesto a las Ganancias y subir el monotributo, mientras al mismo tiempo impulsa la eliminación de tributos “distorsivos” cuestionados históricamente por el sector empresario.
Más allá de los cambios regresivos al sistema tributario ya implementados por el actual gobierno, como la baja en los impuestos a las manifestaciones de riqueza, como Bienes Personales o los internos sobre autos de lujo o yates, el FMI pretende profundizar el mismo sesgo quitando gravámenes a las ganancias empresarias y castigando a trabajadores asalariados e independientes.
La etapa en la que mayor cantidad de trabajadores asalariados estuvieron alcanzados por el impuesto a las ganancias fue durante el gobierno de Mauricio Macri, cuando aproximadamente dos millones de trabajadores en relación de dependencia (los llamados contribuyentes de la cuarta categoría) quedaron incorporados. Durante el gobierno de Alberto Fernández, se elevó el piso salarial del tributo (el monto no alcanzado por el impuesto) para que los ingresos medios o medio-altos se beneficiaran, de ese modo, con una mejora en sus ingresos netos. Ahora, se busca dar marcha atrás con esa modificación progresiva en el régimen de Ganancias.
El abogado previsionalista Facundo Fernández Pastor advirtió que las exigencias del Fondo no se limitan únicamente al plano fiscal, sino que forman parte de un esquema más amplio de ajuste sobre trabajadores y jubilados. “El FMI le exigió al Gobierno que aumente los trabajadores que pagan Ganancias, que más monotributistas pasen a ser responsables inscriptos y además que hagan la reforma previsional para bajar más las jubilaciones actuales y futuras”, sostuvo.
El especialista apuntó contra el carácter regresivo de las reformas reclamadas por el organismo, que buscan incrementar la recaudación y reducir el gasto público en medio de una economía todavía golpeada por la caída del poder adquisitivo.
Las exigencias del FMI aparecen en el informe “Argentina: temas seleccionados”, publicado por el staff técnico junto con la segunda revisión del acuerdo firmado con la Argentina. El documento fue difundido apenas horas después de que el organismo desembolsara otros 1000 millones de dólares correspondientes al programa vigente y detalla las reformas que el Gobierno debería implementar antes de fin de año.
El organismo estima que una reforma de estas características permitiría aumentar la recaudación en 3,3 puntos del Producto Bruto Interno. El FMI propone eliminar exenciones, deducciones y tratamientos especiales que permiten que algunos sectores paguen menos impuestos. El grueso del esfuerzo recaería sobre asalariados, autónomos y monotributistas.
Uno de los principales cambios que impulsa el Fondo es ampliar fuertemente la cantidad de trabajadores alcanzados por el Impuesto a las Ganancias. Plantea volver a un esquema similar al de 2019, cuando alrededor del 20 por ciento de los trabajadores pagaban ese tributo. Actualmente, tras las modificaciones realizadas en los últimos años y luego parcialmente revertidas por el gobierno libertario, el universo alcanzado ronda apenas el 1 por ciento de los empleados registrados.
Según los cálculos del organismo, solamente la ampliación de Ganancias aportaría 1,4 puntos del PBI en ingresos fiscales. Una parte importante de ese incremento surgiría de bajar el mínimo no imponible y volver a incorporar salarios medios al impuesto.
El Fondo también sostiene que eliminar ventajas impositivas vinculadas al IVA podría aportar 0,4 puntos del producto y que quitar exenciones territoriales o zonas libres de impuestos permitiría sumar otro 0,4.
En paralelo, el organismo reclama “alinear” el monotributo con el régimen general y con las contribuciones previsionales de los autónomos. Aunque evita hablar directamente de eliminación del sistema simplificado, la propuesta implicaría una fuerte suba de las cuotas que pagan millones de pequeños contribuyentes. El propio FMI calcula que esos cambios podrían aportar otro punto del PBI a la recaudación.
El informe además propone actualizar por inflación los impuestos a los combustibles y al tabaco, lo que permitiría sumar otros 0,5 puntos del producto, y fortalecer los impuestos patrimoniales provinciales para mejorar los ingresos fiscales subnacionales.
Al mismo tiempo, insiste en avanzar con la reducción gradual de impuestos vinculados al comercio y a las transacciones financieras, dos tributos históricamente cuestionados por las empresas. Entre ellos aparece el impuesto al cheque, que el Gobierno también busca eliminar en el mediano plazo.
Javier Milei llegó al poder prometiendo una reducción drástica de impuestos y denunciando la “presión fiscal asfixiante” sobre el sector privado. Sin embargo, el propio organismo que financia el programa económico está reclamando ahora una expansión de la carga tributaria efectiva sobre trabajadores registrados y pequeños contribuyentes.
El economista de Fundar Guido Zack, por su parte, sostuvo que la iniciativa del Fondo “no es una propuesta integral” y advirtió que actualmente “no se están realizando gastos desde el sector público, como obra pública, universidades o salud”. “Si no estamos haciendo eso actualmente, menos podemos pensar en reducir la presión tributaria”, señaló.
Respecto de Ganancias, Zack cuestionó que el FMI solamente proponga bajar el mínimo no imponible. Desde Fundar plantean una alternativa distinta: unificar Ganancias con las contribuciones personales, que actualmente representan un descuento fijo del 11 por ciento para todos los trabajadores. “La unificación permitiría beneficiar a los salarios más bajos. Pagaría más gente, pero los salarios bajos pagarían menos”, explicó.
El especialista también remarcó una de las principales ausencias del informe. “El Fondo no menciona nada sobre impuestos a los super ricos, a pesar de que en el mundo se está hablando de esto”, afirmó.
La discusión aparece además en un contexto delicado para el programa económico. Aunque el Gobierno insiste públicamente en la necesidad de bajar impuestos y reducir el peso del Estado sobre el sector privado, la caída de la actividad y la debilidad de la recaudación limitan cualquier posibilidad concreta de alivio fiscal significativo.
Fuente Pagina 12
